Hemeroteca :: 22/01/2010
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EDUCAR HOY
Por V. Gutiérrez
Última actualización 21/01/2010@14:24:08 GMT+1

Los niños con altas capacidades tienen un potencial que desde sus padres hasta sus profesores deben encauzar. Su finalidad es ayudarles a vivir conforme a sus posibilidades y obtener el mejor provecho de su condición tanto en la formación académica como en el desarrollo educativo y personal.

En opinión de la Doctora en Psicología Teresa Artola, “la mayoría de las investigaciones estiman que el número de niños con altas capacidades oscila entre un 3 y un 5% de la población escolar. En consecuencia, lo esperable sería encontrar al menos uno de estos niños en cada clase de un colegio con una media de entre 25 y 30 alumnos. Los niños con altas capacidades deben pues considerarse algo habitual en la marcha de un colegio”.

Por tanto, añade, “todo cento escolar que aspire a un nivel de calidad educativa debería contemplar diversas medidas para responder a las necesidades especiales de este tipo de alumnos”. Y en este punto juega un papel importante el docente. Dice Artola que “el profesor que tiene en su clase algún niño superdotado, no necesita a su vez ser superdotado, sino simplemente conocer sus características. Ello requiere ser un educador flexible, seguro de sí mismo y preparado para organizar el aprendizaje dinámica y creativamente, así como ayudar a estos alumnos para que desarrollen equilibradamente su personalidad atendiendo a sus necesidades intelectuales y también a las afectivas y sociales”.

Para Pilar Martín Lobo, Doctora en Psicología y Directora del Proyecto AR, de Alto Rendimiento, para alumnos con talento y altas capacidades del Centro Universitario Villanueva de Madrid, el papel de los docentes es clave desde la Educación Infantil de estos alumnos. “Hay profesores que acometen planes para su identificación en el aula, que trabajan en equipo con los orientadores psicopedagógicos del centro educativo y, además, les aplican programas de enriquecimiento en la propia aula”.

En el Máster de Neuropsicología y Educación del Centro Universitario Villanueva de Madrid, “disponemos de la asignatura: “Atención al talento y a los alumnos con altas capacidades” cuyos estudiantes me envían unos trabajos excelentes donde reflejan la aplicación de actividades y programas a estos alumnos: de ampliación curricular, de creatividad y de cooperación con sus compañeros. Manifiestan que la experiencia es muy gratificante; son niños que pueden ayudar mucho a los profesores pero, por otra parte, pueden ser un gran problema si no se encuentra respuesta educativa a sus necesidades”.


EL PAPEL DE LOS PADRES

Es precisamente una respuesta educativa a las necesidades de sus hijos con altas capacidades lo que solicitan los padres de estos niños, muchos de los cuales detectan “tremendas lagunas” en el sistema educativo que los asiste.

Y es que, el papel de los padres en la educación de estos niños es crucial. Así, lo confirma Teresa Artola, “los padres suelen ser los primeros en reconocer la excepcionalidad de sus
hijos, y suelen hacerlo de forma precisa, especialmente en edades tempranas. No obstante, y aunque a menudo no se atreven a manifestarlo por miedo a despertar recelos en el colegio o a que sus hijos sean “etiquetados” o discriminados, es importante contar con su juicio y su opinión a la hora de identificarlos”.

Para Pilar Martín Lobo “tener un hijo con altas capacidades no es un problema. Creo que es una gran oportunidad para toda la familia. Lógicamente, tendrán que plantearse qué pueden solicitar al centro educativo y siempre colaborar estrechamente con los directivos y los profesores de sus hijos”.


DIFERENCIAS EMOCIONALES

Teresa Artola señala que “inteligencia y afectividad no se desarrollan paralelamente en el niño superdotado con lo que, a veces, nos encontramos con un niño de diez años que tiene una edad mental de quince pero la madurez emocional de un niño de diez. Por ejemplo, a menudo la gran inteligencia de estos niños les permite acceder a información sobre muertes, actos terroristas, etc, que no son capaces de asimilar emocionalmente, lo que puede provocarles ansiedad y temores, e incluso es frecuente que se somatice y manifiesten problemas digestivos, cefaleas, terrores nocturnos... Otras veces, los adultos pueden exigirles demasiado, pretendiendo que asuman responsabilidades propias de adultos, cuando siguen siendo niños en el aspecto emocional. Puede entonces aparecer el temor al fracaso, la intelectualización de las emociones como mecanismo de defensa, etcétera. Por tanto no debemos olvidar que, aunque a veces no lo parezca, se trata de niños con necesidades educativas especiales que deben ser atendidas.


NIÑOS COMO LOS DEMÁS

Estos niños con altas capacidades desean que se les trate “como uno más” algo con lo que está de acuerdo Pilar Martín Lobo. “Ya se habla –apunta Martín Lobo- de que tienen “necesidades específicas”, más que necesidades especiales. Ellos quieren ser admitidos como un niño más. De hecho, un alto porcentaje suspende y tiene bajo rendimiento escolar para ser aceptado por profesores y compañeros. Por nuestra parte, padres y profesores, podemos atenderles, escucharles, proponerles actividades de cooperación, de ampliación… y siempre valorarles y exigirles como a los demás, pero teniendo en cuenta sus capacidades y favoreciendo lo que necesitan para ser felices”.
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    Últimos comentarios de los lectores (6)

    5562 | Paulina - 15/02/2010 @ 10:55:34 (GMT+1)
    ¿Y como distinguimos que un niño es superdotado?? ¿Que significa esto?? Mi hija de tres años y medio se aprende los cuentos que le leen en el colegio de memoria y los recita en voz alta. Suma y resta con facilidad y sus razonamientos a la hora de discutir con un adulto agotan a cualquiera, no hay forma de ganarle. La profesora dice que siempre acaba sus tareas la primera. Pero esto ya significa que es superdotada? O es solo madura?? y que debo hacer?? Dirigirme a la profesora con esta sospecha y buscar una educación especial para ella o es "mejor" para su integración emocional, solcial y afectiva permanecer en un colegio normal con el resto de sus compañeros?? Es además una niña muy abierta y con muchos amigos. ¿que es mejor para ella, que se desarrolle con sus compañeros o en un ambiente especial??
    5561 | María José - 12/02/2010 @ 22:42:08 (GMT+1)
    Como madre de un niño ya detectado con ACI, tras mucha lucha y desconocimiento debo decir que estoy totalmente de acuerdo con el artículo y me permito añadir que nuestro sistema educativo en algunos centros, no está preparado ni es igual es todas las Comunidades Autónomas. La detección de estos niños es a veces cuestionable y el comportamiento de tutores y responsables de los centros no está adecuada para tener a estos niños entre los demás. Pienso que es labor de los padres el que nuestros hijos tengan la inteligenciaa emocional suficiente como para enfrentarse el resto de sus vidas y desde bien pequeños a que les señalen con el dedo. Comenzando con que los detectores de estos niños primero se centran en los inadaptados y propensos al fracaso escolar por aburrimiento o desinterés. Yo creo que no es el niño el que fracasa, sino el sistema. Por lo tanto, si pensáis que vuestro hij@ tiene un talento o un conjunto, no le presionéis ni lo orientéis a que es diferente, pues ellos mismos saben que lo son si tienen dicha capacidad, hay que apoyarlos, controlarlos y escucharlos. Y algo muy importante: son niños. Pueden tener la capacidad de razonar por encima de su edad, pero se van a dormir con su peluche preferido y les gusta mucho jugar solos con los muñecos y escenificar escenas con ellos como modo de evasión. A veces un niño que no encaja o que se aburre no tiene por qué ser un ACI, sino puede ser por otras causas. Lo normal es que se note su capacidad desde bien pequeño, pero es detectable de manera correcta desde primaria. Por último, decir que existen asociaciones y fundaciones que dan por internet mucha información, pero como todo esto, hay que confiar en los equipos de detección que se supone que están formados por psicólogos especializados. Un niño ACI no tiene por qué ser detectado por el centro, quizás no le interese al centro (a mi me ha pasado) puede un propio tutor comunicar su posible capacidad al organismo competente y están obligados a evaluarlo, tras filtrar primero información con la familia. Un abrazo a todos.
    5558 | María - 05/02/2010 @ 20:40:26 (GMT+1)
    Que un niño se aburra en clase no significa que tenga una alta capacidad. Los únicos recuerdos que yo tengo de cuando era pequeña es que el entusiasmo que yo sentía por las matemáticas, el inglés y las ciencias no era compartido por mis compañeros y lo mantenía en total secreto. No es cierto que un alto porcentaje suspenda, por ejemplo yo era una estudiante de matrículas, a excepción de la gimansia. En cambio considero que si un niño suspende no indica en absoluto que cuente con un bajo coeficiente intelectual.

    No somos personas con un caracter especial, sino todo lo contrario, sabemos acomodarnos perfectamente a diferentes ambientes aunque en algunos no te encuentres cómodo.

    Un saludo.
    5553 | Mar - 04/02/2010 @ 15:10:11 (GMT+1)
    Yo hablo en calidad de madre; tengo un niño de 5 años que desde los tres me dice que se aburre en el colegio. Cuando hablo con la profesora y le informo de esto la respuesta es que se tienen que ceñir al programa del ministerio y que no pueden personalizar tanto. Me preocupa muchísimo como madre, ver como se esta desaprovechando un tiempo importantísimo e irrecuperable para mi hijo, y como él va adaptandose a lo que hay mimetizandose con lo que mas destaca de la clase, los pegones y revoltosos. Yo agradecería muchísimo cualquier orientación, cualquier consejo, lo que sea. Vivimos en Cantabria, si alguien conoce algún colegio que funcione bien, por favor decídmelo. Gracias y un saludo
    5552 | Jose - 04/02/2010 @ 11:11:03 (GMT+1)
    Creo que lo dificil es compatibilizar esas necesidades específicas que requieren estos niños y a su vez no sufrir el rechazo del resto de compañeros de su clase. A su vez creo que su bajo rendimiento se podría deber a la necesidad de equipararse al resto de niños, ya que la exigencia de pertenencia al grupo es muy importante en la adolescencia.
    5551 | maria monsonis - 03/02/2010 @ 08:34:50 (GMT+1)
    Creo que es un tema muy poco tocado y el porcentaje de niños es elevado.necesitamos mas informacion no solo por encima si no mas a fondo.
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